¿Han escuchado alguna vez la frase icónica de Peter Drucker: “La cultura se come la estrategia para el desayuno»?
¿Qué habrá querido decir realmente el consultor y especialista en gestión, Austriaco? ¿Será que para las organizaciones la estrategia no debiera ser tan relevante?
La verdad es que Drucker no quiso decir que la estrategia no fuera relevante, sino que una cultura poderosa, coherente, alineada y que genera compromiso. Esta es una ruta más segura hacia el éxito de una organización.
Por lo mismo, no es casual que en la última Encuesta Iberoamericana de Comunicaciones Internas, al consultar por cuáles serán los temas principales a trabajar en las áreas de CI este año; la Cultura Interna estuvo liderando las preferencias con un 64% (un 5% más que el año anterior). Y es que tras la pandemia, las organizaciones han tenido que transformarse de diversas maneras, para potenciar el compromiso de sus colaboradores, aumentar su compromiso, reforzar y reformular sus valores y propósitos. Todo con el fin de brindar la mejor experiencia para sus colaboradores, cumpliendo además con las metas y objetivos que nos plantea la estrategia del negocio.
¿Cuál es nuestro rol como comunicadores en este desafío de gestión?
- Comprender que La Cultura Organizacional como diferenciador competitivo: Las empresas exitosas comprenden que no solo se trata de ofrecer productos o servicios de calidad, sino también de crear un ambiente donde los trabajadores se sientan comprometidos, valorados y motivados. Comunicar esta experiencia de pertenecer debiera estar presente en cada una de nuestras acciones comunicacionales. Sugerimos que el pilar comunicacional de Cultura, sea el “Paraguas” de su estrategia de comunicaciones internas, que apalanque el resto de iniciativas organizacionales
- La transparencia en la comunicación es fundamental para construir confianza entre los trabajadores y la dirección de la organización. La información relevante debe compartirse de manera abierta y honesta, evitando los rumores y la desinformación. Comunicaciones debe entregar mensajes oportunos, transparentes y confiables a través de los distintos medios internos.
- Mantener constantemente la coherencia en nuestras comunicaciones, es clave. “Ser y parecer” debe ser un mantra en la gestión de nuestra comunicación y la de nuestros líderes, por lo que apoyarlos en su rol como comunicadores y embajadores de Cultura, también es una parte muy importante de nuestro trabajo como asesores internos.
- Escucha Activamente es algo que siempre decimos y que poco practicamos. Las organizaciones son pequeñas sociedades que viven y se expresan permanentemente. Escucharlas de manera activa, debiera ser una de nuestras labores importantes, por lo que generar espacios e instancias para escuchar a los colaboradores de una organización, debiera estar en nuestra panificación mensual.





