La propuesta de valor al empleado (PVE) es prioridad para muchas empresas, ya que es uno de los principales componentes que les permite atraer y retener talento. Es ese diferenciador que puede ser “tangible”, como los beneficios. Además, puede ser intangible, como el propósito y valores.
Cada vez se habla más de una PVE diferenciadora, que sea personalizada para los distintos públicos internos, ya sea por edad, intereses o necesidades. Esto significa una inversión para las empresas. De acuerdo con The Conference Board (2025), organizaciones con menos de 25.000 empleados generalmente gastan menos de US$500.000 al año. Por otro lado, las de más de 100.000 empleados suelen superar US$1 millón anual en employer branding.
Entonces, si vemos que hay inversión e interés, ¿por qué los trabajadores no conocen tu PVE?
De acuerdo con un estudio realizado por Gartner, solo 16% de los colaboradores sabe realmente qué compone la PVE de su organización. Y, más preocupante aún, el 75% de los líderes de HR reconoce que no está haciendo un buen trabajo comunicándose internamente.
Aquí se evidencia el rol estratégico de las comunicaciones internas: conectar la inversión que la empresa realiza en sus colaboradores con una experiencia que sea visible, comprendida y valorada. Así se fortalece no solo el vínculo con la organización, sino también la capacidad de los propios equipos para convertirse en promotores de la PVE.
Cuando los colaboradores conocen, comprenden y reconocen lo que la organización invierte en ellos, aumenta la posibilidad de fortalecer su vínculo con la empresa, mejorar su satisfacción y favorecer la fidelización. En ese sentido, las comunicaciones internas ayudan a capitalizar la inversión que la organización ya realiza en su experiencia de empleado.
Qué puedo hacer para que mis equipos conozcan mi PVE
Es importante considerar que cada organización es su propio mundo. Sin embargo, existen algunos tips que podemos compartir.
- Salgamos del mail: si bien el correo es uno de los canales más valorados por los colaboradores, de acuerdo con ECIN 2025, no podemos depender de él. Para muchos temas el correo es el canal principal. Sin embargo, al momento de comunicar la PVE este puede ser un canal de soporte y no el principal.
- Más que repetir, interactuar: básicamente, cuando interactuamos con la información, más que solo exponerse a ella, es más probable que retengamos mayor detalle al respecto. Por eso, puedes realizar acciones más lúdicas; no hay que tenerle miedo a la gamificación o a las intervenciones en espacios físicos/digitales.
- Líderes como principal canal: NO hablamos solo de “cascada comunicacional”. En realidad, hablamos de que los líderes sean los primeros en conocer toda la PVE, ya que son ellos quienes conocen a las personas. Así pueden “apoyar” directamente a cada persona según sus necesidades.
Siempre decimos: lo que no se comunica, no existe. Y con la propuesta de valor ocurre exactamente lo mismo. Si los equipos no la conocen, no la comprenden o no logran verla reflejada en su experiencia, gran parte de su valor se pierde. El desafío, entonces, no es solo invertir en una buena PVE, sino lograr que esa inversión llegue, conecte y sea valorada por las personas. Es momento de revisar cómo la estamos comunicando y qué podemos hacer para que cada beneficio, iniciativa y oportunidad realmente llegue a quienes fue pensada.





