Seas fan de su música o no, el nombre de Taylor Swift no es indiferente a nadie. La catalogada “industria musical” rompió todos los récords el 2023 con la regrabación de sus discos y su gira mundial “The Eras Tour”.
Su presencia no pasó desapercibida, cada lugar que pisaba con su show la recibía con alfombra roja: cambiando nombres de ciudades, interviniendo monumentos, entre otros, gracias a su aporte a la economía de naciones debido al impacto de su gira en el turismo local.
El impacto cultural de Taylor Swift es indiscutible, por algo llegó a ser nombrada “Persona del Año” por la Revista Time, pero no es algo que se forjó de la noche a la mañana; ha sido una trabajo arduo con ritos e hitos claros de los cuales podemos sacar varias lecciones para aplicar en nuestras organizaciones.
4 enseñanzas culturales de Taylor Swift
Líder cercano y empático: desde sus inicios Taylor ha cultivado una relación cercana con las “swifties”, enviándole regalos para navidad personalizados a sus casas, invitándolas a sesiones secretas para escuchar antes que nadie sus nuevos discos e incluso participando en propuestas de matrimonio de sus fans.
Marcar hitos culturales: Al momento de lanzar un disco o videoclip, Taylor siempre juega al misterio. Es fan de dejar Easter Eggs o “pistas” en cada aparición en público, discurso o video. Para Taylor “todo comunica” incluso los accesorios que utiliza. Es por eso que no es casual ver miles de videos o hilos en X, con teorías sobre qué significa tal gesto, tal imagen, etc. Pero siempre sorprende, lanzando un disco sin previo aviso o un álbum doble de la noche a la mañana.
La escucha del líder: Si algo la ha llevado al éxito, es la escucha activa que genera Taylor con sus fans. Desde alzar la voz para defender sus derechos, como la demanda a Ticketmaster por el monopolio de venta de entradas y su mala gestión o su activismo por la comunidad LGBTQI+.
La importancia de los ritos: Las “pulseras de la amistad” se volvieron un fenómeno el año pasado entre los asistentes al “The Eras Tour”. Cada fan se dedicaba a fabricar miles de pulseras para luego intercambiarlas con otros durante el show. Celebridades como Paul McCartney, el Príncipe William, Nicole Kidman o Emma Stone han sido parte de este rito swiftie.
Como antes lo fueron The Beatles, Taylor Swift se ha convertido en un fenómeno cultural del cual muchos podemos tomar nota y sacar algunos ejemplos para aplicar en nuestras organizaciones.





