Si leíste la nota anterior, te habrás dado cuenta que -al igual que en años anteriores de la ECIC- la medición de la Comunicación Interna sigue siendo una deuda para nosotros como comunicadores, por la dificultad de volver tangibles los resultados de una labor intangible.

Recordemos que, según los resultados de la ECIC 2023, durante este año aumentamos considerablemente la cifra de mediciones de las comunicaciones, de un 26.2% a un 47.70%.
Sin embargo, sigue siendo menos de la mitad de las organizaciones quienes evalúan la efectividad de sus comunicaciones.
Pero, de ese 47.70% que respondió de forma afirmativa, ¿qué tipo de herramientas están utilizando para medir la efectividad?

Una señal positiva es el leve aumento en el uso de ROI -Retorno sobre la Inversión- como método de medición, pasando de un 6,1% durante el 2022 a un 10.9%, liderado en su ejecución por países como México y Perú con un 17,1% y 18,1%, respectivamente.

Resulta curioso que, a pesar de que las organizaciones han ido avanzando a pasos agigantados en la digitalización de las comunicaciones, contando con herramientas que ayudan a conocer en tiempo real la efectividad de nuestro trabajo, aún exista una deuda en la medición.
En ese contexto, la digitalización de las comunicaciones ha sido un factor importante para potenciar las diferentes modalidades de trabajo. Por eso te invitamos a leer la última nota: “Trabajo híbrido y trabajo presencial: La expectativa de los colaboradores v/s la realidad de las organizaciones”.





